22° BAFICI: «Los niños de Dios» de Martín Farina (2021)

Francisco y Sol fueron criados fuera del sistema, en una comunidad religiosa llamada La Familia Internacional. «Los niños de Dios» de Martín Farina busca ahondar en ese pasado angustiante, en la negación, en la búsqueda de una explicación y en las rutinas que tienen como familia.

Tal vez ninguna de estas cuestiones las veamos desde un primer momento en esta película que se va cocinando a fuego lento, presentando a sus personajes y conflictos de forma paulatina y sutil. Podemos tener muchas dudas sobre qué estamos viendo o hacia dónde va el relato, porque no es una de esas historias que nos da servida o masticada la información, sino que a lo largo de su corta duración, un poco más de una hora, va dosificando cada detalle. Pero esta confusión no nos incomoda o nos aburre sino que le otorga mayor interés a la trama, porque queremos saber qué es lo que le pasa a cada uno de los protagonistas.

A través de voces en off, lecturas, entrevistas o conversaciones podemos tener un acercamiento al pasado y presente de esta familia, vemos lo que hacen, cómo piensan, sus preocupaciones y miedos. Cuando ellos no están en pantalla, los recursos están acompañados en su mayoría por material de archivo, ya sean videos caseros, dibujos encontrados en cuadernos perdidos o recortes, como también imágenes relacionadas con las sensaciones por las que ellos transitan, complementando los sentimientos de una manera adecuada e intimista.

De a poco vamos entendiendo el lugar que ocupa la religión en su vida, la importancia de la familia y cómo todo eso los fue moldeando hasta la actualidad. Siempre permitiendo que el espectador sea el que arme el rompecabezas final.

La parte sonora también cumple un rol fundamental a la hora de construir este clima melancólico pero a la vez de liberación y superación, pero no solo para acompañar a las imágenes, sino para formar parte de la generación de sensaciones y experiencias.

En síntesis, en «Los niños de Dios» Martín Farina logra plasmar un relato sensible e íntimo, que se aleja de las convencionalidades para ofrecernos una puesta en escena poética, creativa y que hace pensar al espectador. Sus personajes son carismáticos y le abren su corazón a la cámara para mostrarse tal cual son, sin miedo al qué dirán, como una especie de catarsis. Una película emotiva y compleja que sirve para contar la temática de la religión, la familia y las dolencias desde un costado muy diferente.

«Los niños de Dios» forma parte de la categoría Familias del 22° BAFICI y se puede ver hasta las 19 hs de forma online.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Samantha Schuster

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *