FESTIVALES

27º BAFICI: «Thinestra» de Nathan Hertz (2025)

La ópera prima de Nathan Hertz es una especie de hermana menor de «La sustancia» (2024) de Coralie Fargeat, pero en lugar de centrarse en la cuestión estética de la juventud, se vuelca más que nada a lo relacionado con el peso y la obsesión por alcanzar la delgadez.

La película transcurre en Los Ángeles durante las calurosas y sofocantes semanas previas a Navidad. Allí Penny se encuentra enceguecida con bajar de peso antes de llegar a las fiestas. Prueba todo tipo de recursos desde unos batidos proteicos hasta directamente no comer nada, aunque ningún intento parece acercarla a su meta. En su trabajo como retocadora fotográfica conoce a una modelo que la introduce a «Thinestra», una droga al estilo Ozempic que parece ser la solución a sus problemas. Luego de ingerir esas pastillas, su cuerpo parece expulsar directamente la grasa y haciéndola perder peso a pasos agigantados. Sin embargo, lo que parece la solución se convierte en una pesadilla cuando la carne desechada regresa convertida en una especie de doppelgänger sediento de sangre que pondrá su vida y la de sus conocidos en jaque.

Hertz ofrece un entretenido relato que, más allá de asemejarse a la película de Fargeat, logra crear su propia identidad, mediante este juego del doble ingeniosamente articulado mediante las interpretaciones de las gemelas Melissa y Michelle Macedo quienes se encargan de personificar a la protagonista y a la entidad. Si bien el body horror existe y está presente a lo largo de todo el relato, quizás no es tan extremo como podía llegar a esperarse según lo que sugerían los avances. Aun así, la correcta puesta en escena y el comentario sobre la obsesión de la sociedad occidental por ciertos cánones de belleza arcaicos, hacen que la película mantenga al espectador interesado de principio a fin. El propio cuerpo como escenario del horror y el trauma no hacen más que evidenciar la problemática que atraviesan cientos de personas cotidianamente al lidiar con la ansiedad de verse como los medios hegemónicos quieren que uno se vea.

Con cierto espíritu juguetón y algunos atisbos del cine de Joe Begos y del David Cronenberg de la primera hora, «Thinestra» es un relato ineludible para los amantes del cine de género como aquellos que quieran introducirse en una fábula moderna que, a pesar de repetir ciertos tropos y lugares, logra entretener y hacer reflexionar al espectador por partes iguales.

«Thinestra» forma parte de la categoría Nocturna del 27º Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente y se puede ver el viernes 17 a las 18.30 hs en el Centro Cultural 25 de Mayo, el jueves 23 a las 21.45 hs en el Teatro San Martín (Sala Lugones) y el sábado 25 a las 23.45 hs en el Cinépolis Houssay (Sala 2).

Puntaje:

       

Tráiler:   Martín Goniondzki

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