«Welcome to Wrexham», cómo el fútbol puede salvar una comunidad
En 2021 los actores Rob McElhenny («It’s Always Sunny in Philadelphia», «Mythic Quest») y Ryan Reynolds («Deadpool») compraron el Wrexham AFC, un club de fútbol profesional galés, con el objetivo de que recupere el prestigio que tuvo alguna vez y llevarlo al máximo nivel de la liga inglesa, la Premier. La tarea era titánica, ya que en ese momento el Wrexham se encontraba cinco niveles por debajo, como también afrontaba serios problemas financieros. No solamente asumieron este gran desafío, sino que también decidieron documentarlo a través de una serie de televisión que salió un año después y que revolucionó no solo al equipo de fútbol, sino a toda la comunidad.
«Welcome to Wrexham» ya tiene un total de cuatro temporadas al aire, mientras que se está desarrollando la quinta entrega. Desde el comienzo, se propuso no solamente abordar el aspecto futbolístico del tema, sino enmarcarlo también dentro de la comunidad en la que se lleva adelante, ya que el deporte tiene un impacto fundamental en el desarrollo social, económico, inmobiliario y turístico de la ciudad.
Obviamente el fútbol ocupa un espacio central y será el hilo conductor de los distintos episodios, donde temporada a temporada se fijará un objetivo determinado y harán todo lo posible para cumplirlo. Lo interesante, y que también genera bastante gracia, es que tanto Rob como Ryan no tienen muy en claro las reglas del fútbol, porque no es un deporte demasiado característico de sus respectivos países (Estados Unidos y Canadá). Es así como cada tanto, y sobre todo al principio, se toman el tiempo para explicar algunas cuestiones como cuándo es offside, por qué se sacan las determinadas tarjetas o cómo se hace para ascender (que igual la liga inglesa difiere con la nuestra, así que no está de más repasar algunas cosas).
Además, nos van mostrando los distintos partidos, filmados en general con bastante tensión y épica, las nuevas incorporaciones, lo que pasa en el vestuario en la previa, el funcionamiento de la institución y sobre todo cómo impactó que dos estrellas de Hollywood tomaran el liderazgo del club, con los pros y contras de su exposición. La cámara no solamente sigue a los dueños (que a pesar de sus complicadas agendas y su relevancia en el mundo cinematográfico y televisivo aparecen mucho tiempo en pantalla), jugadores y equipo técnico mientras realizan sus actividades, sino que también les hacen entrevistas para conocerlos más en detalle y que vayan relatando qué pensaban y sentían en cada uno de los momentos.
Más allá de la felicidad, responsabilidad y presión que pueden expresar los jugadores frente al deseo y la necesidad del ascenso, llegamos a conocerlos de forma personal con mayor profundidad, generando gran empatía con cada uno de los personajes. Como decíamos, no solo se enfoca en lo deportivo sino también en lo humano. Es así como en varias oportunidades la serie puede caer en momentos más tristes, sensibles y crudos por las distintas situaciones que atraviesan, desde enfermedades de familiares hasta lesiones o pérdidas. Por suerte, siempre intentan darle un cierre más esperanzador y optimista a cada capítulo para no dejarte con esa sensación bajonera, pero no deja de tocar esos tópicos para mostrar que detrás de cada profesional hay un ser humano que vive como cualquiera de nosotros.
Además de seguir al equipo central, también tenemos un acercamiento al plantel femenino, que al tener una liga menos competitiva todavía corre con más desventajas, y a los juveniles, que a medida que el Wrexham va avanzando tiene que desarrollar una academia para que los jugadores puedan entrenarse y crear como una especie de semillero de futbolistas.
Todo este aspecto futbolístico está muy bien equilibrado con el desarrollo de la comunidad en la cual se ve inmersa, porque el deporte cumple un rol fundamental y genera un gran impacto, tanto a nivel emocional como a nivel productivo. En general, todos aquellos que viven ahí son fanáticos desde pequeños, pero además lo que generó la serie gracias a la exposición de sus dueños y a medida que el equipo va avanzando en los torneos terminaron por transformar completamente a Wrexham. Con el cierre de la mina que era lo que daba vida al lugar, la ciudad se había vuelto un pueblo fantasma del cual todos se iban. Ahora, no solo los comercios que estaban instalados comenzaron a crecer, sino que llegaron nuevos emprendimientos, como también turistas de todas partes del mundo que querían conocer a los protagonistas de la serie.
Si bien «Welcome to Wrexham» le da mucha importancia al fútbol porque va documentando la peripecia del equipo en el objetivo de ascender a la mayor competencia de la liga, la serie abarca mucho más que solo el deporte. Muestra cómo algo que puede ser meramente superficial se convierte en un lugar de pertenencia, en un motor de desarrollo, en un elemento para superar tragedias y traerle algo de alivio a una comunidad. Con un tono sensible y sumamente humano, la serie combina la épica de algo tan apasionante e imprevisible como lo es el fútbol con historias de vida lejanas pero universales con las que podemos empatizar. Todo aquel que la ve termina convertido en un fan del Wrexham e hincha para que puedan lograr todos sus objetivos, tanto los deportivos como los de superación personal. Un hallazgo hermoso.
Tráiler:
Samantha Schuster
