«A Small Light», una pequeña luz en la historia de Anne Frank

Más o menos todos conocemos la historia de Anne Frank. La escuchamos en la escuela, leímos su diario o la vimos en algún documental. Esta joven que tuvo que esconderse junto a su familia y otras personas detrás de una biblioteca del negocio de su padre cuando los nazis desembarcaron en Ámsterdam y se dedicaron a perseguir a los judíos tal como lo habían hecho previamente en Alemania y como lo hicieron en el resto de los países donde pusieron un pie. Sin embargo, puede que no sepamos demasiado sobre las personas que los mantuvieron con vida durante dos años, llevándoles comida, ropa e información.

Una de ellas fue Miep Gies, una joven que comenzó trabajando como secretaria de Otto Frank y que no dudó un segundo en ayudarlos a sobrevivir. Y en ella se centra «A Small Light», una miniserie de ocho episodios de menos de una hora, creada por National Geographic que se puede ver en Latinoamérica de la mano de Disney+ o Star+.

Uno de los principales aciertos de la miniserie es contar la historia desde otra perspectiva. Como decíamos anteriormente, la vida de los Frank más o menos la conocemos pero en vez de volver a enfrentarnos a una trama popular y ya tratada nos muestran su lado b; un acercamiento bastante novedoso. Todo lo que tuvieron que pasar tanto Miep, como su marido y otras personas cercanas para ayudar a las familias judías a esconderse o escaparse de Ámsterdam.

De esta manera, y a pesar de que «A Small Light» nos cuenta uno de los momentos más tenebrosos y escalofriantes de la historia mundial, la miniserie tiene un aire esperanzador y optimista (incluso es algo que lleva en su título, esa pequeña luz entre tanta oscuridad). Sus capítulos no se vuelven pesados y agobiantes, sino que se intercalan escenas difíciles, emotivas y crudas (que no pueden dejar de aparecer si se quiere construir un relato más realista y fiel) con instantes más livianos y divertidos, incluso tiene un poco de humor, debido al punto de vista de la trama.

Por otro lado, algunas escenas bastante complejas y turbulentas no se muestran de manera directa, sino que se elige hacerlo de forma más sutil, sugiriendo en vez de mostrando y con algunos planos bastante poéticos y sensibles.

La protagonista es una persona sumamente carismática, buena y que constantemente piensa en ayudar a los demás, independientemente del riesgo personal que pueda correr. Si bien al principio se presenta como una joven desinteresada y poco comprometida, poco a poco empieza a tomar conciencia e involucrarse con su alrededor. Lo mismo sucede con la relación que tiene con su esposo Jan, es sana, amorosa y de apoyo mutuo; incluso en los momentos más difícil están juntos y buscan la manera de salir adelante.

El clima presenta una tensión constante, ya que los personajes siempre están en peligro, exponiéndose tanto para salvar a los demás como a sí mismos. Y más allá de que podamos saber más o menos lo que ocurre, de todas maneras nos preocupamos por los protagonistas y lo que les pasa.

La ambientación de época está bien realizada. Tal vez lo que saca un poco de credibilidad es el extraño acento que presentan algunos personajes que interpretan a extranjeros y que no se nota. Por ejemplo hablan perfecto inglés a pesar de ser holandeses. Sí está bueno que algunos personajes que vienen de Alemania tengan un acento diferente y que durante algunas conversaciones se respete el idioma original.

El elenco también es digno de destacar, ya que permite que podamos empatizar con los personajes que les toca encarnar más allá de su propia historia. Bel Powley («The Morning Show») se destaca como esa mujer llena de ganas, de energía y buena onda. Su luz compensa con la historia triste y dura que les toca vivir. Joe Cole («Gangs of London») como su marido también sobresale, un hombre que apoya a su esposa y se une a su causa sin quedar indiferente. Todos los que viven en el anexo conforman un grupo variopinto de personajes que complementan muy bien a los protagonistas y forman un vínculo muy lindo a pesar de las circunstancias. Entre ellos participa Liev Schreiber («Ray Donovan») como Otto Frank, un hombre duro pero con corazón y que hace todo lo posible para preservar a su familia.

En síntesis, «A Small Light» es simplemente un hallazgo maravilloso que no se pueden perder. Para aquellos que quieren conocer el lado b de la vida de la familia de Anne Frank, para los que les interesa la historia universal o los que buscan tramas de esperanza, resiliencia y optimismo, esta miniserie es ideal para ver. No deja de ser triste, dura y tensa por los propios sucesos de la historia, que si hubieran sido dejados de lado del todo no hubiera sido realista, pero deciden contarlos desde una manera más sutil y luminosa, dando a entender que hubo mucha gente que en los instantes complejos hicieron lo posible por salvar vidas. Esas vidas que vale la pena conocer, honrar y mantener presente en la memoria.

Tráiler:
Samantha Schuster

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