«Berlín», una historia de atracos y amores conflictivos

En 2017 se estrenó «La Casa de Papel», una serie española que fue tan exitosa, que luego de su finalización tras la segunda temporada en Antena 3, Netflix decidió comprarla, incorporarla a su catálogo y continuar su historia con tres entregas más. La misma fue súper atrapante, construyendo personajes queribles, con giros sorprendentes e imprevisibles que los ponían siempre un paso por delante del peligro. A medida que fue avanzando la trama se fue haciendo cada vez más fantasiosa, pero las reglas del juego estaban ya establecidas y uno la seguía mirando por puro entretenimiento, sin detenerse a pensar demasiado las cosas.

Uno de sus personajes principales era Berlín, que si vieron «La Casa de Papel» (y sino probablemente no estén leyendo esta nota, y si lo hacen sepan que van a encontrar algunos spoilers) sabrán bien cuál fue su destino, y probablemente algunos se quedaron con ganas de ver más sobre este egocéntrico, exquisito y manipulador protagonista, que apareció durante las cinco temporadas de la serie madre, aunque no en todas tuvo el mismo peso, pero se las ingeniaron para incorporarlo a pesar de su muerte.

A fines de 2023 se lanzó el spin-off «Berlín» en Netflix, el cual cuenta la historia del hábil ladrón, años antes de que se sume al Profesor y al resto de la banda para robar la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de Madrid. Luego de haberse separado y con el corazón roto, Andrés de Fonollosa, conocido como Berlín, convoca a un grupo de profesionales para robar una colección de joyas por el valor de 44 millones de euros. Junto a Keila (ingeniera electrónica experta en ciberseguridad), Damián (ingeniero, físico y químico), Cameron (una persona que vive al límite y no calcula riesgo), Roi (experto en abrir cerraduras) y Bruce (capaz de manejar cualquier vehículo o arma), buscarán hacerse del botín. Sin embargo, todo se pondrá en juego cuando Berlín se enamore de la esposa del hombre al que le quieren robar.

«Berlín» presenta la esencia de «La Casa de Papel» con la explicación del plan de robo, los pasos a seguir y los distintos obstáculos por los que van a transitar los protagonistas, para los que siempre suele existir una solución, mezclado con parte de lo que siempre fue el personaje de Berlín, un romántico empedernido. Si bien en «La Casa de Papel» también se ahondaba en este género, con la pareja de Tokio y Río, Raquel y el Profesor, Denver y Estocolmo, en este caso el romance va a tener casi la misma importancia que el atraco. No solo en cuestiones del tiempo que se le otorga a esta subtrama sino que también porque será el principal factor que pondrá todo en peligro.

Particularmente, creo que «Berlín» funciona más cuando se asemeja a su serie madre, con esa adrenalina, suspenso e impacto, que cuando se vuelve mucho más blanda y tierna. Incluso esto se puede ver a medida que nos acercamos al final, que se pone más interesante y atrapante que su inicio. Pero entiendo que fue una buena manera de no realizar una copia exacta de lo que vimos anteriormente, sino ofrecer algo «nuevo» y más representativo del personaje en cuestión, que tiene estas características y vive una constante puja entre su tarea y su corazón. De todas maneras, esos instantes son menos atrayentes y más aburridos que el resto de la trama.

Pedro Alonso regresa al papel que le dio fama internacional y parece como si nunca se hubiera ido del personaje. Vuelve a traernos a ese hombre ambicioso, excéntrico y enamorado del amor, que deberá dividir su vida entre su trabajo y su corazón, aunque siempre quede en falta en alguno de los dos aspectos. Su interpretación es destacable y genera muchos sentimientos en el público, tanto buenos como malos.

Por otro lado, cada personaje tiene su propia historia, que se desarrolla en mayor o menor medida. Le dedican bastante tiempo a contar el pasado de Cameron y su coqueteo con Roi, al igual que el vínculo entre Keila y Bruce o el matrimonio de Damián, pero tampoco se profundiza demasiado en quiénes son o de dónde vienen. Algunas de sus características o actitudes pueden recordarnos a ciertos personajes de «La Casa de Papel», como Cameron y Tokio, dos almas libres dispuestas a todo y sin miedo a nada o Bruce y Denver, más interesados en lo físico que en lo intelectual y que empiezan a concebir un amor totalmente opuesto a lo que ellos son. Por momentos algunos de ellos se vuelven más vulnerables y es ahí cuando podemos empatizar un poco con ellos y con sus historias.

Asimismo, y salvo que hayan visto trailers o alguna publicación, también tendremos alguna que otra sorpresa con personajes invitados que resultarán una gran satisfacción para el público. Siempre que encontramos guiños a la serie original se despierta nuestro «amor» por la misma.

En materia de aspectos técnicos la serie siempre se destacó, con buenos efectos especiales para mostrar el proceso del robo (explosiones, excavaciones, entre otras cosas), como la utilización de distintas locaciones, muchas de ellas de lujo o ubicadas en distintos países.

Todavía no hay confirmada una segunda temporada, pero probablemente lo haya. Más allá de que la historia da para seguir tirando del hilo, su final nos abre una puerta a una continuación. Veremos qué termina diciendo Netflix y si los números acompañan que, por el fandom que quedó de «La Casa de Papel», seguramente así sea.

En síntesis, «Berlín» es un correcto spin-off de «La Casa de Papel» aunque no llega a estar a su nivel en cuanto a su espectacularidad, sorpresa o impacto. Personalmente, brilla mucho más cuando se centra en el robo a pura adrenalina y dinamismo que cuando cae en los aspectos amorosos, donde la historia se vuelve más monótona y aburrida. Buenos personajes nuevos, aunque varios nos remontan a algunos conocidos, y explotación de las características principales de su protagonista.

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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