Crítica de «Eternity» de David Freyne (2025)
Elizabeth Olsen parece haber liberado su agenda de tanques de superhéroes luego de su protagonismo en «Wandavision» y la secuela de «Dr. Strange». Esto ha permitido que, además de los típicos dramas pequeños elegidos por otros colegas marvelitas para entretener un poco el cobro de tan enormes cheques de Disney, acepte algunos proyectos un poco más variados. El resultado es levantar un poco el perfil de algunas películas con premisa interesante como es el caso de «Eternity»: una comedia romántica en la que una mujer recientemente fallecida debe elegir entre pasar la eternidad con su esposo de más de 60 años o su primer amor, a quien perdió en la guerra.
Miles Teller («Whiplash», «Top Gun: Maverick») y Callum Turner («Animales Fantásticos») son quienes van a disputarse sus afectos por el resto de la eternidad. Teller interpreta de forma bastante divertida a un jubilado que incluso recuperando su juventud en el más allá no logra ofrecer demasiado para ser elegido, mientras que Turner hace también una gran labor siendo objeto de deseo nostálgico tras tantas décadas de preguntarse qué hubiese sido si hubiese podido volver vivo de la guerra. Aparte de toda la cuestión del triángulo amoroso, es en las interacciones entre ambos donde la película encuentra una dinámica bastante entretenida. Lamentablemente, el personaje de Olsen es el más plano de todos haciendo que el viaje interno a alcanzar una decisión acabe siendo intrigante pero no necesariamente atrapante.
El guion de Pat Cunnane («Designated Survivor») se ganó un lugar en el 2022 en la infame Black List que recopila anualmente los mejores guiones que nadie quiso producir. Tardaría apenas unos años más en conseguir salir airoso de ese polémico honor gracias a que A24 le encontró director en David Freyne. También sumándose como co-guionista, el proyecto terminó teniendo un humor similar al de su primer película «Dating Amber». Por parte del guion, la decisión más importante que toma es centrarse en la mirada protagónica del personaje de Teller buscando reconquistar al amor de su vida; como consecuencia es interesante que nuestro protagonista no sea el dueño activo de la trama. Mientras que en la realización hay que destacar la personalidad que se le da a esta suerte de limbo previo a la eternidad, no porque sea increíblemente imaginativa sino un poco lo contrario. La concepción de lo que hay después de la muerte en esta película es una estructura burocrática disfrazada con escenarios comunes de espera como estaciones de tren u hoteles, llevando la mundanidad al hartazgo mostrando incluso como es necesario eventualmente obtener trabajo hasta decidir su propia eternidad.
En resumen, «Eternity» es una mezcla interesante de triángulo amoroso con una premisa de fantasía que hace bastante por sacar al género de los lugares más comunes a pesar de no ofrecer una narrativa totalmente a la altura de su propio concepto. Especialmente para aquellos más interesados en experiencias cinematográficas que jueguen con las posibilidades creativas del cine, este seguramente sea un film un tanto seco y corriente por demás.
Puntaje:
Tráiler:
Leandro Porcelli

