Crítica de «Jugada Maestra» de John Patton Ford (2026)
Luego de ganar el premio a Mejor Primer Guion en los Spirit Awards, el cineasta John Patton Ford regresa con una remake de un clásico del cine británico. Pero el proyecto ya era uno de los guiones sin producir más interesantes en 2014 (apareciendo en la Black List que los recopila anualmente), por lo que la ópera prima «Emily The Criminal» de Ford ayudó a que llegue a manos de la productora independiente Blueprint Pictures, que co-produce por ejemplo los filmes del brillante Martin McDonagh. Todo esto sumado a la distribución de StudioCanal indica que esta peli tiene un perfil entre europeo y norteamericano, una comedia negra que explora el precio a pagar por involucrarse en el juego mundial de ganarse una vida cómoda.
Glen Powell protagoniza como un joven nacido del amorío de una de las herederas de la gran fortuna de la familia Redfellow con un simple mozo. Criado solamente por su madre luego de que su padre los abandonara, se las arreglaron tras ser desterrados de la familia por la vergüenza del embarazo adolescente hasta que ella falleció. Ahora un adulto con un trabajo estable aunque mal pagado, su mundo se verá revolucionado por un reencuentro con su gran amor de la infancia (interpretado por Margaret Qualley, de «La Sustancia»). Lo único que ocupa su mente desde entonces es la injusticia de que su familia pueda usar su vasta fortuna mientras él está relegado a esperar quedar como único heredero, por lo que se propone poner manos a la obra para acelerar la esperada herencia asesinándolos uno por uno.
Con un tono de comedia negra y el carisma de Powell, esta es una peli a la que no le cuesta ofrecer simpatía. En especial al arrancar su narrativa desde la celda de su protagonista, esperando ser ejecutado por sus crímenes y confesándose durante la visita del cura de turno. Ese es uno de los puntos de comparación más directa con la original, titulada «Kind Hearts and Coronets» y ubicada entre las mejores películas británicas de la historia, que abre de la misma manera. Aunque su diferencia más grande además de un tono moderno y alejado del humor seco británico es que los miembros de la familia Redfellow en la original eran interpretados por un brillante Alec Guiness en ocho papeles diferentes. Esta vez los familiares del protagonista reúnen a un grupo de nombres bastante eclécticos entre los que están Topher Grace («That ‘70s Show»), Zach Woods («Silicon Valley») y Ed Harris («The Truman Show») aunque con variados resultados. Esa irregularidad se encuentra presente en casi todo el proyecto, con excepción del guion de Ford que logra darle un peso colorido a varios de sus personajes a la vez que propone un viaje cambiante para un protagonista confundido o condenado por ambiciones tan justas como irreconciliables.
En resumen, «Jugada Maestra» es una divertida comedia negra sobre responder a la violencia del sistema en búsqueda de ese triunfo individual que tanto pregona. Muchas irregularidades hacen que algunos segmentos y personajes resulten más interesantes que otros, pero es una experiencia que vale la pena para debatirse internamente cómo conciliar objetivos y valores personales en una realidad que insiste en imponer los suyos.
Puntaje:
Tráiler:
Leandro Porcelli

