CINE

Crítica de «Padre Madre Hermana Hermano» de Jim Jarmusch (2026)

Jim Jarmusch es reconocido como uno de los cineastas norteamericanos más importantes desde su irrupción como una de las figuras del cine independiente en los 80s. Pero es este su film número catorce con el que recibió el reconocimiento más grande hasta ahora al ganar el León de Oro en el Festival de Venecia. Una muy relajada comedia dramática acerca de las distintas dinámicas de las conexiones familiares que nos unen, en forma de una de esas antologías que tanto le ha gustado hacer durante su carrera.

El primer relato sigue la visita de dos hermanos (Adam Driver y Mayim Bialik de «The Big Bang Theory») al hogar de su padre (Tom Waits) después de un largo tiempo sin verlo, comparando las diferencias de trato entre ambos hacia una persona con la que ya no tratan demasiado. En la segunda historia vemos a una madre (Charlotte Rampling) esperando a sus contrastantes hijas (Cate Blanchett y Vicky Krieps) para la merienda que comparten una vez al año, en la que intentan conectar lo justo y necesario durante unas pocas horas. Mientras que la historia de cierre se centra en una hermana (Indya Moore) y su hermano (Luka Sabbat) visitando el departamento en el que crecieron una última vez tras la reciente e inesperada muerte de sus padres. La temática que enlaza la antología es esa distancia que nos une a los miembros más cercanos de nuestra familia, y el recorrido que hacemos para mantener un equilibrio entre lejanía y cercanía.

La película goza de un elenco bastante talentoso, ofreciéndoles escenarios casi teatrales que destacan por su naturalismo y un humor con tono europeo. Las risas que gana la cinta no son gracias a chistes sino comportamientos de sus personajes o algunos silencios bien logrados, mientras que el abordaje emocional nunca llega a humedecer los ojos pero sí brindarnos algunos momentos en los que pensar al salir de la sala. Hay mucho trabajo y décadas de experiencia al servicio de entregarle al espectador la experiencia de ser una mosca en la pared durante estas reuniones familiares de relajadas incomodidades. Si bien las interacciones de los personajes brindan emociones a cuentagotas, es en la acumulación narrativa en la que la película consigue tener algo de potencia cinematográfica escondida entre su mundanidad.

«Padre Madre Hermana Hermano» es una maduración de las antologías de Jarmusch que siempre regalan algo para reflexionar, con una relajada puesta de escena que apunta a un tono de naturalidad teatral muy bien logrado aunque termine ofreciendo beneficios bastante sutiles. Uno de esos films adultos que sirven como antítesis de la ola de franquicias y cine de evento que ahogan a las audiencias en grandilocuencia de espectáculo vacío. No intenta ser ni grandilocuente, ni demasiado espectacular pero por sobre toda las cosas no es una experiencia vacía, sino que nutre nuestros pensamientos sobre las conexiones y distancias familiares en nuestra vida.

Puntaje: 

Tráiler:

Leandro Porcelli

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *