Crítica de «The Girl and the Spider» de Ramon Zürcher, Silvan Zürcher (2021)

Luego de su paso por la competencia internacional del 36º MDQ Film Fest, MUBI nos trae este debut en la codirección para los Zürcher (Ramón ya había dirigido por su cuenta «The Strange Little Cat»), con un sensible y cuidado relato sobre el stress de la mudanza, y las tensiones entre los amigos y la familia.

Lisa (Liliane Amuat) planea dejar el departamento que comparte con unos amigos para irse a vivir sola. Mara (Henriette Confurius), su amiga, ve como su compañera parece empacar apresuradamente y casi con algún tipo de resentimiento. Se percibe un clima de tensión a medida que las cajas comienzan a agolparse en la puerta, dando pie a un sinfín de charlas que afloran distintas y efervescentes emociones. Poco a poco se irán revelando las conductas de los personajes y las situaciones que llevaron a dicho momento de incomodidad.

Los Zürcher parecen incurrir en un logrado tono de comedia dramática para dar una mirada sobre el crecimiento personal en contraposición con las amistades, la familia y los lazos afectivos en un contexto tan estresante y corriente como son las mudanzas. Lo interesante o atractivo de esta propuesta, está dado en cómo la dupla decide presentarnos el marco en el cual se desarrolla el relato y las circunstancias de registro audiovisual que fueron calculadas al detalle para llevarnos en el camino que transitan Mara y Lisa. Casi totalidad de la película es presentada en el espacio cerrado del departamento (en realidad dos departamentos) y siempre a través de planos cortos que no superan el plano medio, no solo dándonos una sensación de asfixia, con la cual podemos sentirnos identificados con los personajes, sino que también sirven para desorientar al espectador y construir un espacio laberíntico e intrincado. Este juego espacial casi claustrofóbico sirve para representar una enorme cantidad de relaciones y sentimientos. Así es como salen a la luz ciertos momentos incómodos, conexiones nuevas y desconexiones de cuestiones pretéritas, y todo lo que se puede dar en el marco de algo que parece una despedida.

Los directores hacen un meticuloso trabajo de encuadre, montaje y coreografía en el espacio escénico para narrarnos esta historia que en manos de algún inexperimentado podría sentirse algo teatral pero que aquí no sucede. Lo que sí ocurre es que a veces la desorientación puede resultar algo apabullante (incluso no solo espacial sino también a nivel temporal) y hacer que ciertos espectadores terminen desconectándose, pero aquellos que resulten intrigados por estos lazos, descubrirán un microcosmos más que interesante.

«The Girl and the Spider» es un film pequeño y peculiar que llama la atención por su interesantísima aproximación narrativa y visual, logrando un profundo interés por aquellas cosas que se esconden debajo de la superficie de la cotidianeidad y los vínculos afectivos. Un relato que a pesar de sus fallas logra ser cautivante en varios aspectos.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Martín Goniondzki

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