Crítica de “Toda esta sangre en el monte” de Martín Céspedes (2018)

Martín Céspedes es un director, fotógrafo y montajista, que después de trabajar en TV y publicidad ahora se dedica a la realización independiente. A su vez, es colaborador de Revista Crisis, que también presenta este documental, fuertemente marcado por la línea editorial de la publicación.

“Toda esta sangre en el monte” es una obra realizada a partir del asesinato de Cristian Ferreyra en 2011 en Santiago del Estero. Cuenta con la presencia y testimonios de Deolinda Carrizo Vilela, Omar Pereyra, Margarita Aguamar Gomez, Sergio Ferreyra, Mirta Coronel, entre otros.

Cristian Ferreyra era miembro militante del MOCASE, Movimiento Campesino de Santiago del Estero. Este colectivo trabaja por la reivindicación de la propiedad de la tierra por parte de los campesinos y pueblos originarios, aquellos quienes trabajan y viven de este recurso, frente a los grandes empresarios terratenientes que buscan expulsarlos, en el contexto del boom sojero que tuvo lugar en nuestro país. Su asesinato está directamente relacionado con su activismo, y tuvo dos autores; el intelectual, Jorge Ciccioli, y su empleado Javier Juárez, autor material.

En el año 2014 se llevó a cabo, en la ciudad de Monte Quemado, el juicio contra ambos acusados. El director nos muestra el desarrollo de este proceso, los testimonios y las marchas que realizó el MOCASE, en contrapunto con imágenes del monte santiagueño, sus paisajes y cómo los campesinos llevan adelante su día a día en esos parajes.

Céspedes deja en evidencia diferentes realidades actuales sobre el interior de nuestro país, las cuales no son muy conocidas para muchos de quienes vivimos en la Capital Federal o el Conurbano y creemos que la vida pasa por estas latitudes. Tal vez hicieran falta más testimonios hablados, un poco más de la voz de los protagonistas, pero aquello que no se dice, se elige mostrarlo. Lo que vemos son instantáneas de una vida que se la gana de forma dura, pero que se gana al fin, aunque nos cueste creerlo. De gente que quiere vivir de lo que la tierra tiene para ofrecer, y sabe hacerlo. Pero también vemos conflictos muy reales, que aquellos pueblos viven en carne propia, y que a veces les hacen dejar la vida, como en el caso de Cristian.

Hay una vieja frase que afirma que el hombre es lobo del hombre, y en “Toda esta sangre en el monte” podemos ver, además de las cabras, de los chanchos y las aves, a aquel hombre, depredador de otros.

Puntaje:

Tráiler:

 

Bruno Jara

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