Entrevista a Martín Céspedes, director de «Toda esta Sangre en el Monte»

En el marco del estreno en el cine Gaumont del documental “Toda esta Sangre en el Monte”, conversamos con su realizador, Martín Céspedes, sobre su rodaje y diversos temas vinculados, incluyendo una lectura sobre el futuro del cine con el fuerte impacto de los servicios de streaming y la situación actual del INCAA.

– ¿Cuál es tu formación?

– Me formé trabajando en una productora, Cine Ojo, y en diferentes productoras de televisión y publicidad. Quise probar estudiar en la Universidad del Cine, pero no termine el primer año.

– ¿Tu primer trabajo como documentalista cuál fue?

– Como realizador fueron una serie de cortometrajes que empezamos a hacer con la Revista Crisis, que hacíamos un corto por cada nota y ahí empecé a realizar cortometrajes.

– ¿Cómo fue la idea de pasar a audiovisual las notas de la Revista Crisis?

– Fue una idea que surgió cuando conocí a Mario Santucho, el director de la revista y él me propuso hacer un audiovisual de cada nota. Es un trabajo conjunto, en un ida y vuelta, donde yo trabajo de realizador y ellos me acercan material. Ya hicimos unos cuantos; uno que se llama “Dictadura del Proletariado” y otro que se llama “Ciudad del Boom, Ciudad del Bang”, que es una investigación de un recorrido de plata en negro del narcotráfico, plata de la soja y el boom inmobiliario. Hicimos varios más que están todos en YouTube.

– ¿Las repercusiones cómo fueron?

– El del narcotráfico explotó y se difundió mucho en Paraguay. El de la ciudad del boom y del bang después fue tomado por organizaciones sociales en Rosario.

– ¿»Toda esta sangre en el monte” no surgió de ahí?

– Sí, fue de una nota que hicimos en 2011.

– ¿Y cómo fue la cuestión de pasar de un corto a un largometraje?

– En realidad, con crisis fuimos a hacer un tráiler cortito de 3 minutos de la nota y ahí dijimos “esto da para seguir filmando” y como es un asunto tan complejo comenzamos a seguir filmando. Pero no fue que decidimos “Bueno vamos a hacer una película sobre ‘El MOCASE’”. El conflicto se fue extendiendo. A medida que íbamos produciendo audiovisuales sobre el tema sentíamos la necesidad de expandirlo cada vez más. Con este documental tuvimos muchos años de investigación y rodaje.

– ¿Cómo fue planear el rodaje siendo un caso que se estaba desarrollando?

– Fueron un montón de viajes donde filmábamos, pero como no teníamos un guion, sino que algunas premisas y en el trayecto del rodaje íbamos pensando por dónde ir y por dónde no, íbamos sintiendo que nos faltaba. Viajamos y viajamos, hasta que surgió el juicio a Cristian y decidimos filmarlo por completo y después de ahí sentimos que estaba concluido. Teníamos 140 horas de material filmado y nos llevo dos años de montaje prepararlo.

– ¿Cuánto del corto decidieron incluir en el film completo?

– Del corto no hay nada en la película, es decir incluimos 1 minuto en total; así que fue un producto completamente nuevo. La única decisión que tomamos previamente fue que el tronco de la película sea el juicio entero, que en este caso lleva un inicio, un desarrollo y un final.

– Claro, lleva de por sí la estructura narrativa.

– Claro, fue eso y basándonos en esa estructura podíamos ir tirando otras líneas.

– ¿Sintieron alguna dificultad al ser un caso tan vinculado a lo político?

– No, así dificultad en cuanto con la organización ninguna. Pero en el rodaje tuvimos algunas que no llegaron a mayores, como una camioneta con vidrios polarizados que nos seguía, pero fue solamente cuando la muerte de Cristián estaba más presente en todos lados. Después hubo otra situación en la que un tipo nos apunto a punta de pistola. Y ese tipo después en la película aparece llorando porque los del MOCASE habían roto algo. Él nos recibió con un arma hasta que vio que había policía cerca, ahí se metió a la casa y salió distinto.

– ¿Con el MOCASE cómo fue la relación?

– Excelente, nos conocimos en 2012, hicimos un par de viajes para el corto y a partir de esto nos entendieron. Vieron cómo era nuestra idea y la de la película y se abrieron completamente.

– ¿Cómo definirías a la película?

– Como una investigación de campo que hace un análisis sobre el conflicto de tierras de Santiago del Estero y sobre la lucha y la organización del movimiento campesino de Santiago. Y también creo que impulsa preguntas como ‘¿Qué es ser campesino hoy? A mí me interesaba esto más que nada porque siento que la película rompe con los estereotipos que hay sobre los indígenas o campesinos que disparan esta pregunta.

– ¿En dónde la están presentando la película?

– Se estrenó ya en Santiago del Estero y en el Gaumont y durante agosto se va a presentar en La Plata y en Rosario.

– ¿Pensaron hacerla pasar por festivales?

– No, es una película que no es festivalera, yo creo que es muy política y no es de ese tipo de películas que se impulsen en un festival.

– ¿El futuro de la película para vos cuál es?

– No creo que tenga mucho, porque tiene la limitación gigantesca que tienen los documentales en general. Entonces mis expectativas son que el MOCASE se la apropie y la difunda de una forma más interna. Pero por supuesto redes sociales, YouTube y todo eso, que sea de libre acceso.

– ¿Cómo decidiste dedicarte al cine de este estilo?

– El lado periodístico me enganchó por la Revista Crisis. Lo documental me atrajo cuando yo me empecé a formar trabajando desde los 16 años como montajista. Yo soy montajista de profesión y trabajé en muchos documentales que me formaron y entonces siempre estuve ligado al documental.

– ¿Cómo te ves dentro de la idea del cine documental combativo?

– Yo descreo un poco de la idea de ver al documental como herramienta en cualquier conflicto social, no lo veo con tanto alcance como para ser de crítica documental. Para mí tanto las películas como los documentales son una obra de arte. Siento que tienen contenido político y social, pero no se si lo tomo como una militancia, para mí la militancia es en las calles, no en el cine.

– ¿Cómo ves que aportaría a esto la cuestión del Transmedia? Es decir que desde un emisor se utilicen varios medios o canales que se vinculen entre sí y con la temática en cuestión. Como los contenidos especiales para Redes Sociales.

– Yo creo que eso trae un potencial muchísimo mayor para la difusión, pero el documental es muy amplio digamos. Puede ir desde una investigación periodística a una serie de entrevistas. Muchas cosas pueden ser catalogadas como documental. Es un formato muy amplio y todo puede ser. A mí me gusta más el cine en lo artístico que en lo testimonial.

– ¿Qué es lo que más consumís de cine?

– Ficciones, de todo tipo.

– ¿Cómo creés que influye el boom de los servicios de streaming tanto en la producción como en el consumo audiovisual?

– Yo creo que el impacto puede ser positivo. En Alemania están en juicio con Netflix porque le impuso que el 10% de lo recaudado sea reinvertido en series y películas nacionales. Entonces Netflix puso la base en un país limítrofe donde gestionan la plataforma en Alemania y ahora están perdiendo un juicio. Yo creo que no se puede ir en contra de los avances tecnológicos, hay que adaptarse con políticas culturales desde el Estado. Tiene que haber un Estado que regularice y saque provecho.

– ¿Y no creés que el espectador se vuelve más perezoso a la hora de buscar contenido?

– Sí, pero, por ejemplo, mirá el caso de CineAr, está en todos lados y es gratis, pero entras y está muy abandonada. Está casi sin contenido nuevo. Vos podés apuntar a que sea una plataforma más completa y mejor. Las nuevas tecnologías se están expandiendo y hay que buscar apropiarlas. Manuel Antín me dijo “todos los años veo morir y resurgir al cine”.

– ¿Qué opinas de lo que está sucediendo en el INCAA?

– Me parece que no escapa a la política que se está llevando a nivel nacional en todos los rubros y ámbitos. Para este gobierno la cultura no es más que un negocio y esto lo vemos en el INCAA. Pero ahora hay que ver qué pasa con Lima, el nuevo presidente del INCAA, y hay que ver qué fuerza podrá hacer para mejorar. Pero las últimas decisiones en cuanto a fomento son limitaciones y obstáculos que ponen.

– ¿Y cómo creés que impacta en los realizadores?

– Nos estamos uniendo, creo que también está pasando lo mismo en todos los ámbitos. Está muy fuerte la idea de unión porque sino no avanzamos.

 

Juan Pablo Molina

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *