Crítica de “En La Casa” de François Ozon (2012)

En 2012, el director francés François Ozon, a quien ya conocemos por novedosas películas como “8 mujeres” (2002) y “La piscina” (2003), realizó una adaptación al cine de la obra de teatro “El  chico de la última fila” de Juan Mayorga. Se tituló “Dans la maison” (“En la casa”) y el resultado fue realmente asombroso.

La historia presenta a un profesor de literatura que está desalentado y hastiado por las torpes redacciones de sus nuevos alumnos, pero descubre a un chico que se sienta al fondo de la clase que, por lo contrario, tiene un agudo sentido de la observación y sabe plasmarlo por escrito. Poco a poco, empezarán una estrecha relación en la que el joven le va trayendo escritos de observaciones en la casa de uno de sus amigos, a modo de novela en proceso.

Bien podría ser un drama psicológico, pero está cargado de humor negro también. Ozon deambula sutilmente entre géneros como un verdadero maestro, y nos mantiene en vilo durante toda la cinta, sin saber qué es lo nuevo que nos pueda contar este curioso alumno. Excelente guión con buenos giros sorpresivos, aunque siempre manteniendo la coherencia narrativa y la de los personajes.

El gran secreto del éxito de esta cinta reside en no saber cuándo es realidad y cuándo es ficción. Y no nos referimos a la película en sí, sino a los escritos del estudiante. La propia confusión y el temor del profesor generan, por momentos, una ironía dramática muy bien lograda, y llena al espectador de tanta intriga (casi suspenso) que lo mantiene atado a la silla sin despegar los ojos de la pantalla.

En cuanto a lo técnico, no sobresale ni tiene por qué hacerlo, ya que la genialidad del film pasa casi exclusivamente por el novedoso guión, que navega entre las aguas de la realidad y de la ficción como pocas otras. De todas formas, es igualmente destacable la acorde música, a cargo de Philippe Rombi.

El reparto es fundamental para su efectividad. No por nada está basada en una obra de teatro. Tanto Ernst Umhauer como Fabrice Luchini, alumno y profesor, respectivamente, están geniales en sus papeles y transmiten todo tipo de emociones con absoluta naturalidad. El resto del elenco cumple con creces y añade valor a la película.

A su vez, la ganadora a mejor película en el Festival de San Sebastián explora temáticas no solo de la adolescencia y la juventud, sino también los mismos problemas familiares o que se encuentran “en la casa” de cada una de ellos. Hasta se podría decir que deja enseñanzas hacia el final.

En síntesis, “En la casa” es una película que incomoda al espectador desde el comienzo y lo da vuelta de un lado al otro casi sin esfuerzo, gracias a la fuerza de un increíble guión (también de Ozon) muy original y bien desarrollado. Ambigua, atrevida y sorprendente.

Puntaje: 

Tráiler:

 

Manuel Otero

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