Crítica de «Theater Camp» de Molly Gordon y Nick Lieberman (2023)

En Star+ se puede ver «Theater Camp», una divertida y tierna historia sobre la inclusión y la amistad. A través de un falso documental, la película se centra en un campamento de verano en el norte del estado de Nueva York al que llegan chicos de todas partes para perfeccionarse en teatro. Después de que su fundadora, Joan (Amy Sedaris), cayera en coma, su despistado y desinteresado hijo Troy (Jimmy Tatro) tiene la tarea de mantenerlo en funcionamiento. Sin embargo, el lugar está a punto de quebrar, por lo que deberá unir fuerzas con Amos (Ben Platt), Rebecca-Diane (Molly Gordon) y su excéntrico grupo de profesores para encontrar una solución antes de que sea demasiado tarde.

Basada en un corto homónimo realizado en 2020, la película consigue mezclar el humor absurdo e hilarante con una cuota de ternura. Se nota que está hecha con mucho corazón y amor por el arte (el canto, la actuación, el baile) tanto por los personajes que construye, como también por lo que transmiten sus diálogos. Por un lado nos encontramos con un grupo de profesores tan apasionado como extraño que van a transitar por muchas situaciones graciosas y desmedidas para tratar de salvar el lugar en el que aman, con una gran cantidad de obstáculos de por medio, como también con muchos chicos que consideran este campamento como su espacio de contención, donde pueden ser ellos mismos sin que alguien de afuera lo moleste, desarrollar su talento y construir amistades que comparten sus mismos gustos. Es una historia de superación, de luchar por aquello que más queremos, de inclusión, de amistad, de sostener la pasión cueste lo que cueste. 

El elenco realiza un muy bien trabajo tanto actoral como interpretando las canciones pegadizas, divertidas y emotivas que les toca realizar, las cuales fueron escritas y desarrolladas especialmente para el film. Además, muchos de los diálogos fueron improvisados, algo que le brinda mayor credibilidad, naturalidad, soltura y calidez a las interacciones entre los docentes y alumnos. Debemos destacar la labor de Molly Gordon (quien también dirige, escribe y produce) y Ben Platt (también escritor y productor), quienes, como decíamos anteriormente, le ponen todo el alma y corazón a sus personajes y esto se transmite en la pantalla. Muchas veces sus maneras de ver y sentir el arte chocan, como también se ponen en juego los deseos y objetivos personales, pero al fin y al cabo la película siempre consigue dejar mensajes esperanzadores y optimistas.

Buscando realizar un homenaje al teatro, a la música y al arte en general, «Theater Camp» logra construir una película llena de diversión y emoción. Con situaciones hilarantes, personajes llenos de pasión por lo que hacen, una puesta en escena lograda, buenas canciones y mensajes esperanzadores, nos encontramos con una obra a puro corazón que nos dejan una sensación más que agradable.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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