Crítica de «Imaginario: Juguete Diabólico» de Jeff Wadlow (2024)

De la mano de Blumhouse, una de las mejores productoras del momento en materia de género y terror, llega a nuestras salas «Imaginario: Juguete Diabólico», una película que parte de una premisa bastante usual, como un juguete poseído, pero que nos ofrece varios giros interesantes, un elenco que se destaca en su actuación y un clima de suspenso que se mantiene a lo largo del film.

«Imaginario: Juguete Diabólico» sigue a Jessica (DeWanda Wise), una mujer que tiene unas recurrentes y extrañas pesadillas que culminan cuando se muda nuevamente a la casa de su infancia junto a su marido y sus dos hijastras, Taylor (Taegen Burns) y Alice (Pyper Braun). Cuando Alice encuentre a Chauncey, un oso de peluche, en el sótano, empezará a desarrollar un vínculo bastante especial con él, primero de apego y contención y luego se volverá cada vez más peligroso y terrorífico; algo que pondrá en alerta a Jessica.

Si bien existen varias películas que se centran en un muñeco maldito que va a estar aterrorizando a una familia, como «Chucky» como ejemplo más clásico y «Megan» como ejemplo más cercano (que incluso comparte productora con este film), «Imaginario: Juguete Diabólico» logra encontrarle la vuelta de tuerca para entregarnos una historia que difiere un poco de lo ya visto.

Por un lado, porque le pone mucho énfasis a las subtramas personales de las protagonistas. Dejando un poco afuera al hombre del relato, que no tiene demasiado tiempo en pantalla ni importancia, se le otorga un lugar destacado al pasado de Jessica, que vuelve a la casa de su infancia donde pasaron cosas que nos vamos a ir enterando con el correr del tiempo, y el de las hijas, que sufrieron un hecho traumático con su propia madre.

No solamente se centra en un muñeco que busca preservar a su dueño y hacerle daño a todos los demás, sino que ahonda en la psiquis humana, en el trauma, la soledad, los hechos que suceden en la infancia y que repercuten en la adultez aunque no los recordemos, el poder de la imaginación y la creatividad, entre otras cuestiones; construyendo una historia mucho más compleja y profunda y haciendo que podamos empatizar con los diversos personajes.

Por otro lado, nos va a presentar distintos giros narrativos que tienen que ver con los temas que mencionábamos anteriormente. La mayoría de ellos son impactantes y van a provocar un cambio de percepción en el espectador, mientras que una minoría se puede anticipar con algo de tiempo, pero eso no impide que el camino elegido sea el correcto.

El elenco también fue muy bien elegido. Principalmente debemos destacar la labor que hace Pyper Braun como esta pequeña que empieza a entablar un vínculo cada vez más simbiótico con su amigo imaginario. Es tierna, tiene diálogos ocurrentes y se va a ir transformando a medida que avanza el relato. Un diamante en bruto que si sigue en esta industria seguro logrará brillar. Taegen Burns cumple bien con su rol de hermana mayor, adolescente, que no está de acuerdo con tener una madrastra y no la va a aceptar en su familia. Y DeWanda Wise se pone en el centro de la historia, realizando un buen trabajo como esta persona perturbada pero sin recuerdo alguno de su infancia. A medida que se va a ir enterando de ciertas cuestiones su actitud también se va a ir modificando.

Los aspectos técnicos ayudan a contribuir con este clima de terror y suspenso. Con momentos llenos de tensión donde uno está atento a que algo suceda, y siempre termina pasando en el instante en el que menos lo esperamos. Pero tampoco todo es drama y tragedia, el humor está presente en algunas secuencias para darle el equilibrio justo al tono del film. La utilización de la luz, la ambientación de los distintos espacios y los efectos especiales terminan de redondear una experiencia positiva para el espectador.

Hacia el final, el relato se va volviendo un poco más expositivo para explicar concretamente qué es lo que está pasando en la historia, algo que probablemente no sea tan necesario porque se podría entender igual sin esas intervenciones, pero que igualmente no termina de perjudicar la sensación general que nos deja.

En síntesis, «Imaginario: Juguete Diabólico» es una lograda película de terror que toma una premisa bastante conocida para ofrecernos una historia más profunda, entretenida, llena de tensión y giros narrativos, con un buen elenco que acompaña.

Puntaje:

 

 
Tráiler:

 

Samantha Schuster

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