«¿Quién mató a Sara?»: Una segunda temporada que arregla ciertas fallas

El 24 de marzo se estrenó en Netflix la primera temporada de «¿Quién mató a Sara?», un thriller mexicano que, con varios aciertos y algunas fallas, supo entregarnos un producto atrapante y entretenido. Dos meses después llegó a la plataforma su continuación y ya nos confirmaron una tercera parte.

«¿Quién mató a Sara?» retoma los eventos de la entrega anterior, donde Álex sigue intentando entender qué es lo que ocurrió con su hermana, mientras busca destruir la vida de la familia Lazcano, los principales sospechosos de lo sucedido. Sin embargo, ahora descubrió que Sara no era quien aparentaba ser y su salud mental jugaba un rol determinante en su comportamiento. En el camino de la investigación, se encontrará con varios personajes que tendrán distintas intenciones y objetivos.

La primera temporada de la serie finalizó con un cliffhanger un tanto injustificado narrativamente que sirvió principalmente para generar un golpe de efecto en el público. Esto se convierte en el puntapié inicial de esta nueva entrega, que destapa una olla a presión llena de secretos e intrigas que se irán desarrollando a lo largo de los 8 capítulos.

A diferencia de la vez anterior, en esta oportunidad dejamos atrás algunos de los dramas personales que le daban un toque de culebrón a la historia, para centrarnos en la acción pura. Eso no quiere decir que no se le otorga el tiempo necesario a cada protagonista y su subtrama, porque eso sigue sucediendo pero ocurre en menor medida. Cada capítulo nos sorprende e impacta a base de nueva información, nuevos personajes que se suman a la historia de una manera atinada y cabos sueltos que se van atando de a poco.

Se recurre al pasado de forma constante para terminar de rellenar los huecos de la historia, aunque por momentos son las mismas escenas que vimos durante la temporada anterior, repitiendo un poco y haciéndola menos dinámica. Pero la mayor parte se vuelve frenética porque están pasando cosas todo el tiempo que permiten que la trama avance.

Por otro lado, podemos notar algunas incongruencias, principalmente en cuestiones temporales, como varias acciones que ocurren de forma simultánea, pero desde el punto de vista de un personaje lleva una duración mayor que desde la visión de otro.

Todo parecía indicar que en esta temporada se iba a terminar de resolver todo, porque ya teníamos cada pieza en su lugar. Sin embargo, el final de esta entrega nos vuelve a invitar a reabrir la historia y el anuncio de una tercera parte lo confirma. Una decisión que seguramente tendrá  mucho más que ver con su éxito que con una cuestión meramente narrativa, porque probablemente la trama ya se vea más estirada de lo necesario. De todas maneras, veremos qué le deparará el futuro a «¿Quién mató a Sara?», cuya segunda temporada logró corregir algunos de sus errores y sacarle provecho a sus aciertos.

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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