«Shrinking», sanar a través de la terapia

A principios de este año se estrenó «Shrinking» en Apple TV+, una serie de 10 episodios de media hora que se centra en Jimmy Laird (Jason Segel), un terapeuta que está transitando la dolorosa pérdida de su esposa, fallecida un año atrás. Intentando recuperar su vida y su rutina, comenzará a meterse de una manera un tanto invasiva en la vida de sus pacientes para generar cambios más rápidos y efectivos como también buscará recomponer su vínculo con su hija Alice (Lukita Maxwell), a la que dejó bastante desamparada luego de este hecho. En el camino tendrá la ayuda de sus compañeros terapeutas, su mentor Paul (Harrison Ford), quien también está lidiando con problemas personales, un avanzado Parkinson y una relación delicada con su hija; y Gaby (Jessica Williams), quien era la mejor amiga de su esposa y está transitando una separación; como también de su vecina entrometida Liz (Christa Miller), que lo ayuda con la crianza de Alice.

Creada por Bill Lawrence («Scrubs», «Ted Lasso»), Jason Segel («How I Met Your Mother») y Brett Goldstein («Ted Lasso»), «Shrinking» es de esas series que tratan temas difíciles y tristes, como el duelo y la pérdida de un ser querido, pero que lo abordan desde un costado ameno, con humor negro, absurdo e irónico y personajes más que entrañables con los que podes empatizar desde un primer momento.

A pesar de que algunos personajes toman decisiones medio dudosas desde lo que sería correcto, ético o moral, podemos entender sus actitudes por las distintas situaciones que transitan, aunque tal vez no justificarlos. Los diálogos ingeniosos y los vínculos que van construyendo a lo largo de la temporada entre sí son dignos de destacar y nos van conquistando capítulo a capítulo.

En este sentido es muy importante la construcción de cada personaje, que cumple con el papel perfecto para que todo el elenco termine complementándose y brindándonos cada uno un atributo en particular, como también la interpretación de los distintos actores. La dupla Segel-Ford es muy graciosa, esa relación paternal que tienen pero a la vez poco efusiva y que no saben cómo acercarse mutuamente, como también los diferentes vínculos que crean el resto de los intérpretes. Llevan sus diálogos a buen puerto, le agregan simpatía y carisma en los momentos adecuados y se permiten ser más sensibles y honestos cuando las escenas lo ameritan.

Con una segunda temporada confirmada, «Shrinking» es de esas lindas series que te levantan el ánimo en momentos complejos, no porque no toque temas serios e importantes, sino por todo lo contrario: lo hace pero desde un costado ameno y divertido. Sus personajes y los actores que los interpretan dan en la tecla para transmitirnos gracia, ternura o emoción durante las distintas situaciones, como también nos permiten reflexionar sobre nuestros problemas y vínculos.

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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