CINE

Crítica de «Mulan» de Barry Cook y Tony Bancroft (1998)

Existen ciertas películas que marcan un nuevo camino en la industria cinematográfica, ya que tratan temas no muy comunes en el cine o le dan la oportunidad a un protagonista al que no se lo suele ver. Son esas obras que significan un antes y un después en el mundo, dando lugar a que la excepción se convierta con mayor frecuencia en la regla.

«Mulan» es una clara muestra de ello. En 1998 llegó a los cines de la mano de Disney para contarnos una historia única que rompió con los patrones preestablecidos. Nos otorgó una película atrapante y entretenida, pero sobre todo que llega al corazón y sirve como un gran ejemplo para todas las jóvenes.

La película se centra en Mulan, una joven que, según las normas sociales, debería estar más preocupada por conseguir un pretendiente, pero cuando se entera que su padre es convocado para pelear contra los hunos, decide tomar su lugar y hacerse pasar por un hombre para salvarlo.

Basada en la historia real de Hua Mulan, protagonista del poema chino titulado Balada  de Fa Mu Lan, el film supo hablar sobre la familia, la valentía, el sacrificio y el esfuerzo. Es la primera vez que una princesa no espera a ser rescatada por un hombre, sino que toma su propio destino en sus manos para salvar no solo a su padre sino a toda una nación. Ver la transformación de Mulan y su desarrollo a lo largo de la película es un orgullo para todas las mujeres que crecimos viendo las películas de Disney, porque es la primera que nos enseña que nosotras también tenemos todas las habilidades y capacidades para hacer lo que nos propongamos. Fue una cinta que logró influenciar a un montón de niñas de una manera más que positiva y demostrarles que hay un camino de valentía, igualdad y poder para ellas. Rompió con los estereotipos de la época donde la mujer debía ser salvada y dedicarse a su familia. Acá ella se sacrifica por otro tipo de amor.

«Mulan» consiguió hacer transitar al espectador por distintas sensaciones, con momentos muy divertidos, sobre todo los relacionados con Mushu o Cri-Kee, pero también otros bastante dramáticos vinculados a la guerra o a la decepción humana. Construyó un vaivén emocional en su justa medida.

Pero además de ser un símbolo y de tratar temas tan importantes y disruptivos para el momento, «Mulan» nos otorgó una muy buena animación y efectos especiales, poniendo especial énfasis en los enfrentamiento, una acertada ambientación del Imperio Chino y la caracterización de los hunos y los ancestros de Mulan. Además, sus canciones son recordadas hasta el día de hoy, como «Hombres Fuertes de Acción», que tiene un gran poder motivacional detrás, o «Mi Reflejo», que impulsó la carrera de Christina Aguilera con esta versión tan sensible y emotiva sobre la transformación de Mulan.

Es interesante, también, que el elenco de voces estuvo muy bien representado. Muchas veces tenemos a norteamericanos haciendo personajes asiáticos o afroamericanos, pero en este caso tuvimos en el reparto a actores de origen chino, japonés, filipino o coreano, como Ming-Na Wen como Mulan o BD Wong como Li Shang. Para el papel de Mushu, quisieron simular algo parecido a «Aladdin», que contrataron a Robin Williams como el Genio, y eligieron a Eddie Murphy para interpretar a este icónico personaje.

A pocos días de poder ver su película live-action en la plataforma de Disney+, podemos decir que la versión animada de «Mulan» marcó un antes y un después dentro de este mundo mágico. Puso en primer plano a una mujer que, a pesar de los mandatos sociales, el qué dirán y el miedo, se sacrificó por su familia y su nación. Esa valentía, tanto de la compañía como de la protagonista, mostró un nuevo camino para tantas niñas y jóvenes que venían viendo otro tipo de historias y que con ella comprendieron que nosotras también podemos hacer nuestro propio destino y no tenemos por qué seguir lo que otros esperan de nosotras. Además, está muy bien acompañada de una hermosa animación y muy buenas canciones que las recordaremos por siempre.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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