Crítica de «Madame Web» de S.J Clarkson (2024)

A causa de la sobreexplotación del género de superhéroes y de muchos fracasos que venimos teniendo a lo largo de los últimos años, no solo con malas críticas sino también con una notable baja de la concurrencia al cine, este 2024 se comunicó que no habrá muchos films del estilo. Una buena noticia ya que esto nos daba la pauta de que lo poco que iba a salir sería lo mejor que tengan para mostrar las compañías. Sin embargo, no todo es tan lógico en la industria cinematográfica y siempre hay excepciones.

Esta semana se estrenó en los cines argentinos «Madame Web», una película que lleva a un personaje nuevo y diferente a la pantalla grande, con un buen elenco y una banda sonora que retrata la época que adapta, pero que no llegan a remediar lo genérico que termina resultando el film, presentando algunas lagunas dentro de la trama y un CGI que no se encuentra a la altura.

Cassandra Webb (Dakota Johnson) es una paramédica de Nueva York, que se ocupa de salvar a la gente pero que en su vida personal no se compromete mucho con los demás. Pero todo cambiará cuando durante un accidente caiga al agua y empiece a tener visiones de situaciones que van a pasar en el futuro inmediato, pudiendo transformar la realidad. Es así como se va a topar con tres adolescentes que están siendo perseguidas por una especie de hombre araña que busca matarlas. Lo que ignora es que todo está ligado con su pasado y la historia de su madre, quien murió tiempo atrás dando a luz en el medio del Amazonas en Perú.

Empezando por los aspectos positivos de la película, podemos destacar a su elenco. Dakota Johnson se encuentra bien en el origen de este personaje, brindando una interpretación carismática y acorde a lo esperado. Está bien secundada por las jóvenes actrices Sydney Sweeney (que viene tomando cada vez más relevancia después de «Euphoria», apareciendo este año ya en «Anyone but you» y protagonizará también «Immaculate»), Celeste O’Connor («Freaky», «Ghostbusters: Afterlife» y estará en su secuela que sale próximamente) e Isabela Merced («Familia al instante» y en 2025 se verá en «The Last of Us»), que además de brindarle representatividad al cast le impregnan distintas personalidades, que a simple vista no se llevarían bien pero terminan generando una especie de hermandad frente al peligro al que están expuestas. Además, es el puntapié inicial para dar a conocer a las futuras superheroínas, algo que también se termina convirtiendo en un arma de doble filo, ya que por momentos ambas subtramas parecen no equilibrarse del todo y este trío nos puede interesar más que el argumento principal, aunque sus historias personales tampoco terminan de explotar.

A su vez también tenemos la participación de Adam Scott como Ben, el compañero paramédico de Cassie y prácticamente la única persona con la que ella puede contar. A pesar de parecer un personaje importante, en gran parte de la trama desaparece y regresa sin explicación alguna, aceptando todo lo que pasa sin poner ningún tipo de reparo o interrogante. Estas elipsis narrativas podemos encontrarlas en varios momentos de la historia. También está Emma Roberts, un personaje que no tiene demasiada relevancia, más allá que el nombre de la actriz suma dentro del elenco. Y sus papeles van a tener algún tipo de conexión con el universo de Spider-Man, como también tenemos algunos otros guiños en forma de frases pero que no terminan por sacarle provecho.

Por su parte, el villano Ezekiel Sims (Tahar Rahim) no tiene demasiado peso, matices, ni tampoco se le otorga una motivación clara y justificada para su comportamiento inicial. Incluso en varias escenas parece como si lo estuvieran doblando porque no coincide lo que dice con sus gestos. No sabemos si hubo algunos problemas técnicos en edición o si tuvieron que rehacer algunos momentos que terminaron quedando medio extraños en la versión final.

De hecho, todo lo relacionado a los aspectos técnicos deja mucho que desear. Son pocas las secuencias de acción que se destacan, e incluso no se le dedica demasiado tiempo a este punto, sino que son bastante cortas y espaciadas. El género de superhéroes suele sobresalir en estas cuestiones, al menos brindando instantes impactantes pero acá pasan más desapercibidos. Pero lo más flojo del film es sin dudas el uso del CGI, que se nota bastante artificial, barato y fantasioso, sobre todo cuando el personaje de Cassie se encuentra bajo el agua, ya sea activando sus poderes o conectándose con el pasado. Lo que sí podemos destacar es la banda sonora, con canciones interpretadas por mujeres y que representan bien a la década de los 2000.

El guion tampoco ayuda. Tenemos algunos diálogos medio superfluos, otros un tanto ridículos y muchos que explican una y otra vez todo lo que va ocurriendo o lo que se relaciona con los poderes para darle todo masticado y servido al espectador, que de todas maneras podría entender lo que está sucediendo.

En síntesis, «Madame Web» termina siendo un intento fallido de otorgarnos una buena película de superhéroes liderada por mujeres como también la presentación de un personaje interesante y diferente, ya que su poder pasa más por su mente que por su fuerza. A pesar de tener un elenco talentoso y carismático, no pueden hacer demasiado con un guion que hace agua, algunos personajes desperdiciados y un villano chato, y aspectos técnicos que no solo no se destacan sino que se ven pobres. Un universo que parecería que va a quedar trunco salvo que lo salve la taquilla.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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